top of page
foto 3.png

terapia energética

Cuando viajé a Tailandia la primera vez, mi maestro me llevó a ver a su maestra, Mae Ale. Aquella experiencia cambió mi vida para siempre.

l
a


l
e
n
g
u
a

d
e
l


c
o
r
a
z
ó
n

La terapia energética se basa en el uso de mis manos y mi voz para aliviar tu sistema nervioso y subir tu vibración. 

Mis servicios:

Energética individual: (1h) La terapia energética individual se basa en un rato de conversación para que me cuentes qué necesitas, qué te preocupa y qué te gustaría mejorar, y un rato del uso de la lengua energética para conectar con tu energía, ayudarte a subir tu vibración y devolverte la información que me haya sido dada por tu energía para ayudarte en lo que necesites. Precio: 80€

Energética premium (1h): consiste en un trabajo profundo de cuerpo y energía. Un suave masaje con ropa para conectar tu cuerpo y tu energía mientras hablo la lengua energética para la sanación tanto de tu cuerpo como de tu energía. Es increíblemente relajante. Termino con una canalización con lo que haya recibido para ayudarte en lo que necesites. Precio: 150€

Energética grupal (grupos reducidos de máximo 6 personas) 50m:  consisten en una visualización guiada, un rato de lengua energética y un rato después para comentar la información que haya recibido para cada participante. Precio: 45€ por persona.

Energética grupal (grupos grandes) The sound of healing (1h30m): The sound of healing es una mezcla de distintas terapias hechas con la voz. Para empezar, a través de una herramienta que los participantes experimentarán y podrán utilizar después en su día a día como método de desahogo y desarrollo personal. Para seguir, con una visualización guiada que sirve para relajar y ayudar a las personas a conectar con su interior. Y finalmente, con la lengua energética, en la que la energía de cada persona se expandirá y subirá su propia vibración, aportando una sensación inmensa de paz y tranquilidad. Pecio: pídenos un presupuesto..

Te cuento cómo empezó todo

 

Recuerdo mi primera impresión al entrar en aquel remoto lugar, en medio de una carretera en Chiang Mai. Era una tienda de dioses hinduistas: cientos de figuras de diferentes tamaños parecían protegerla. Nunca había visto a la diosa Kali (o no había sido consciente de ello hasta aquel momento). Pero cuando la miré, supe que ella sí me había visto a mí. De hecho, te parecerá una locura, pero sentí que me estaba esperando. Me quedé mirándola un buen rato sin parpadear, hasta que mi maestro me dio la entrada a un cuartito que había a la derecha. Inhalé, y entré aguantando la respiración. 

Mae Ale me esperaba sentada en el suelo con las piernas cruzadas. Es ese tipo de mujer que puede tener cincuenta o setenta años. Llevaba una camiseta de un dibujo animado con detalles de lentejuelas. Aquello me tranquilizó. 

Me senté, saludé con mis manos juntas en el pecho, y ella me miró fijamente. Traté de sonreír, creo que de pura incomodidad al principio. De pronto, abrió su pequeña boca, y todo cambió para siempre. 

Una lengua rápida y repetitiva salió por sus labios y cerré los ojos. No te lo puedo explicar mejor, porque es de ese tipo de situaciones que tienes que vivir para entender. Mi cuerpo flipó en colores, no te lo voy a negar. Pero hubo algo más profundo que me ancló a mi asiento, agradeciendo, respirando, liberándose. Y noté cómo todo lo que llevaba cargando conmigo años -pena, agotamiento, soledad, frustración, rabia- abandonaba mi cuerpo a través de mi cabeza, permitiéndome sentir una ligereza y un amor que no había sentido nunca. Comencé a llorar.

Ella eructó repetidamente, y super que aquel gesto que en España es de tan mala educación, me estaba sanando y permitiendo otra oportunidad en la vida. Para ser feliz, para encontrar mi camino, para hacer todo lo que había venido a hacer. 

No sé cuánto tiempo estuve así, creo que fueron como siete u ocho minutos. Para mí, fue una eternidad que siempre llevaré en mi corazón. 

Te hago el cuento corto para añadirle un poco de dramatismo a la historia (como si le hiciera falta). Tras una serie de comentarios, Mae Ale me hizo entender en su inglés de sanadora tailandesa, que yo había venido al planeta a hacer lo mismo que ella. 

Faltó una brisa mágica dando vueltas a mi alrededor. Porque en ese momento, en aquel lugar remoto, con aquella mujer tan especial, noté que todo lo que había vivido en mi vida, cada paso, cada decisión, cada cagada, cada cambio de camino, por fin tenía sentido. Todo me había llevado a encontrar mi propósito

 

Ocho años y mucho, mucho, mucho entrenamiento después, aquí me tienes, en Madrid, siendo la mujer peculiar que habla una lengua rara y ayuda a los demás a transformar su vida. 

¿Que qué hace esta lengua? Te conecta con lo más profundo de tu ser y con la energía del universo. Unos lo llaman Dios, otros su propio inconsciente. A mí me permite ayudarte a subir tu vibración, y por el camino a veces me salen respuestas a preguntas que a lo mejor no has hecho en voz alta pero que tu energía necesita que sepas. Y si me dan permiso, te las doy.

Espero que la energía que hay en estas líneas te anime a llamarme. Y si por lo que sea no te apetece, no te preocupes, fíate de tu tripa. A veces simplemente es cuestión de tiempo. Sigue tu intuición hasta que encuentres tu modo de conectar contigo. Solo ten fe en ti y de una manera u otra, muy pronto encontrarás tu camino. 

Logo CRIS 2.png

+34 676 800 057

Madrid, España

  • Instagram

Suscríbete a mi newsletter

bottom of page